09 noviembre 2010

Los discos de la década (I)

Faltan pocas semanas para que termine la primera década de este nuestro siglo XXI. A partir de ahora, por prensa, radio, televisión e internet, empezarán a aparecer los típicos resúmenes de los acontecimientos más destacados de la misma. Y como este blog quiere adelantarse a todo el mundo, antes de que El Corte Inglés decrete las navidades, comenzamos una serie de entradas con los mejores trabajos discográficos de la década. Como todo este tipo de tonterías, se trata de una clasificación subjetiva, basada en mis gustos y en mi experiencia (de los últimos 10 años) Y si eso les sirve para conocer buena música, mejor. Aquí van, rigurosamente desordenados, los primeros de la lista:

Como es obvio para cualquier lector habitual de Aburrimiento 2.0, el primer LP en aparecer es "Brainwashed" (2002), obra póstuma de George Harrison. Éste, conociendo que un cáncer de pulmón estaba devorando su vida a gran velocidad, trabajó con intensidad en su último proyecto musical, dejando prácticamente todas las pistas grabadas así como las instrucciones necesarias para la producción final. El resultado es una obra limpia, brillante y profunda. Un canto a la vida y un testamento vital y espiritual imprescindible para los amantes de su música. La última gran obra "beat" de la historia (de MCcartney no se le espera desde hace mucho tiempo). En el LP, destacan los medios tiempos, las guitarras y la voz de Harrison, más clara que nunca.

Aunque no hace mucho que conozco a Wilco, ha sido suficiente para incluir dos de sus trabajos en esta extraña lista. El primero de ellos es "Yankee Hotel Foxtort" (2002), una obra rompedora que consolida a la banda como una de las más innovadoras procedentes de las filas del country contemporáneo. De esta manera, en el álbum se alternan los instrumentos tradicionales del country (guitarras acústicas, bajo, piano, violín, etc...) con elementos vanguardistas propios de las bandas alternativas (sintetizadores, samples, pedal steel) dando lugar un conjunto de grandes contrastes sonoros (claras melodías frente a ruidos y distorsiones, tradición frente a vanguardia, serenidad frente a tormento) que sólo pueden funcionar cuando son mezclados por unos pocos elegidos. Y no lo duden, ellos lo son.

El tercer disco a destacar es "At my age" (2007) de Nik Lowe del que también se ha hablado anteriormente en este blog. El álbum es una auténtica delicia para los oídos ya que destila una calidad musical propia de la madurez artística del que lleva muchos años en este oficio. En él se mezclan sonidos de distintos géneros con una naturalidad que pocos serían capaces de firmar: rock, country, pop, soul etc... todos ellos reducidos a su esencia más básica para ser presentados de forma intimista y elegante. Bocado de cardenal para una tarde de otoño.


2 comentarios:

eulez dijo...

Me falta alguno de los de Radiohead, el "Illinois" de Sufjan Stevens, el "Funeral" de Arcade Fire o el "American Idiot" de Green Day.

Saludeteees.

ricardo dijo...

Esta es la primera entrada de una serie de dos o tres. Paciencia amigo.

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